Problema habitual en una Comunidad de Propietarios; Ruidos

Ruido es el sonido no deseado o desagradable y desde los años 70 la Organización Mundial de la Salud lo considera un contaminante ambiental. Numerosos estudios científicos han evidenciado las consecuencias negativas que la convivencia en un entorno ruidoso tiene sobre la salud.

Un estudio realizado el pasado año por el Colegio Profesional de Administradores de Fincas (CAFMadrid) desveló que el 90% de las comunidades de propiedades sufre problemas de ruidos. El principal motivo de queja es la música alta (en un 67% de los casos), seguido del deficiente aislamiento acústico que tienen las viviendas (casi un 50%).

Partimos de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, que regula las competencias en materia de ruidos y contaminación acústica e indica que son los ayuntamientos los que elaboran y aprueban su Ordenanza de Ruidos .

Por lo tanto, el administrador será conocedor de las normativas de cada municipio.

Por ejemplo, la Comunidad de Madrid en su decreto de 1999 que regula el Régimen de Protección contra la Contaminación Acústica establece que el horario nocturno abarca desde las 22 a las 8 horas y el resto se considera diurno y que en las viviendas el límite máximo diurno es de 35 decibelios y en horario nocturno, 30.

¿Qué se puede hacer?

La primera recomendación es el diálogo. Averigüemos qué vecino es el causante del ruido y pongámonos en contacto con él o ella para exponerle el problema y pedirle que mitigue el sonido. Si este primer paso no da resultado, lo habitual es poner en conocimiento del presidente de la comunidad la situación y será éste (aunque también puede ser el propio afectado) el que advierta al residente que ocasiona las molestias de las acciones administrativas y/o judiciales que se pueden adoptar si no ceja en su actitud.

De continuar esta situación, el administrador deberá valorar si la situación está dentro de los márgenes admisibles, si es un hecho puntual o es continuado en el tiempo, cuantas quejas hay, recopilar datos y recabar pruebas como mediciones de sonido, antes de iniciar acciones legales.

De optar por la vía judicial, será una denuncia interpuesta por la comunidad de propietarios, lo que se denomina una acción de cesación y si el tribunal le da la razón a la comunidad, el residente denunciado no sólo tendrá que dejar de hacer ruido, sino que también se puede enfrentar a una sentencia que le obligue a indemnizar a los perjudicados e incluso puede darse el caso de que se le prive del derecho de su vivienda o local por un período de hasta tres años.

Entendiendo que es un tema complicado que conlleva distinta acciones administrativas y jurídicas, Jiménez& Asociados. Administración de fincas pone a su disposición su amplia experiencia en resolución de este tipo de conflictos.

By |2022-02-15T12:32:05+00:00julio 2nd, 2015|Financial, International, Taxes|Comentarios desactivados en Problema habitual en una Comunidad de Propietarios; Ruidos